Crítica y Preguntas a la Formación de Trabajo Social en Modalidad Advance en la UC Temuco

Por: Jonathan Gatica Caro, Trabajador Social, Doctorando de Ciencias Sociales en Estudios Territoriales.

Hace un par de semanas las y los estudiantes de la carrera de Trabajo Social de la Universidad Católica de Temuco han comenzado un proceso de movilización social denunciando a la institución universitaria -y a sus autoridades tecnócratas de turno- de querer implementar un nuevo modelo de negocio en nuestra región, ahora mediante la modalidad de formación profesional Advance. Vale decir, formación online y con una duración de 10 trimestres, o 3 años, según corresponda. Esta determinación comercial se realiza en el marco del aniversario número 30 de la disciplina en la UC Temuco y sin instancias de diálogo para reflexionar entre diferentes actores que tenemos que ver con el Trabajo Social regional y que habitamos nuestros territorios. Entre otros, nos referimos a: estudiantes, docentes, autoridades mapuche y no mapuche, instituciones públicas y privadas y, también a exestudiantes o “alumni” como siúticamente se denomina ahora.

Esta lógica formativa y exprés nos invita a mirar contradicciones y repercusiones negativas en los diferentes escenarios en los que está presente el ejercicio profesional del Trabajo Social. Por ejemplo, observamos que una contradicción respecto de la propuesta formativa tiene directa relación con la UC Temuco y su definición de su identidad institucional mediante el documento “Ser y Quehacer” marco inspirador y principios orientadores[1] donde entre otros temas se destaca la posibilidad de cultivar el diálogo, señalando: “la práctica del diálogo como herramienta didáctica… y el diálogo intercultural como nota característica del servicio de esta casa de estudios superiores, dada la condición pluriétnica de la macro-región sur…”

Respecto a las repercusiones negativas, planteamos que la formación profesional de Trabajo Social desde el sur global no puede ser un nuevo bien de consumo académico mediado por la lógica del mercado neoliberal chileno, ya que su identidad disciplinar -de más de un siglo- nos interpela a consideraciones profundas ligadas a una formación teórica y práctica que reconoce, entre otros aspectos, particularidades territoriales, condiciones materiales e históricas de los sujetos, diversidad de saberes y creencias. Frente a esta dimensión nos gustarías saber ¿Qué pasaría en la práctica con comunidades rurales, con las intervenciones en contexto mapuche, con el acompañamiento en situaciones de vulneración de derechos hacia las infancias, personas mayores, por ejemplo?

Por otra parte, advertimos respecto de las repercusiones en el ámbito laboral, que por cierto ya se encuentran bastante mermadas en la región de la Araucanía. Según los últimos datos de la plataforma Mi Futuro[2], la empleabilidad de la carrera de Trabajo Social de la UC Temuco ha venido disminuyendo de forma significativa, lo que se traduce en una empleabilidad solo del 52,3% al primer año de egreso. En este escenario de precariedad laboral la UC Temuco pretende incrementar su oferta “académica” con Trabajo Social Advance, sin importar las condiciones laborales actuales, ni las futuras, ni de sus estudiantes, ni la de sus familias.

Se observa que el modelo formativo que quiere implementar la UC Temuco en el campo disciplinar del Trabajo Social, es abiertamente neoliberal, apolítico, descontextualizado, antiético, no dialógico y acrítico. Reafirmando así la tesis que excluyó a la disciplina de la exclusividad universitaria. De la misma forma, está abiertamente en contra de las posturas teórico-prácticas locales, nacionales, latinoamericanas y globales que promueven un Trabajo Social crítico y transformador. 

Frente a esta situación nos hacemos más preguntas:

¿A quién beneficia un modelo formativo de esta naturaleza? ¿Se atrevería la universidad a implementar esta metodología en disciplinas cómo medicina, pedagogías, terapia ocupacional o ingeniería en construcción? ¿Qué dicen las escuelas de Trabajo Social del Consejo de Rectoras/es de Universidades chilenas CRUCH, el colegio de trabajadoras y trabajadores sociales de Chile y la Federación Internacional de Trabajadores Sociales (FITS) respecto de estándares formativos? ¿Cuáles son los valores institucionales y de mercado que permearon esta determinación?

Por ahora, invito a las personas que habitamos nuestro sur a estar atentas y atentos frente a esta nueva crisis de la educación chilena y, a fortalecer la acción colectiva y el diálogo que las y los estudiantes de la UC Temuco levantan por lo propio y lo colectivo, con sus narrativas de cambios profundos y justicia social.

[1] https://www.uct.cl/universidad/sello-identitario/

[2] https://www.mifuturo.cl/buscador-de-empleabilidad-e-ingresos/

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