Fidel: Un Sueño Posible, Izquierda Cristiana Conmemora los Cien Años del Natalicio de Fidel Castro Ruz

En el marco de la conmemoración de los cien años del natalicio de Fidel Castro Ruz, la Izquierda Cristiana de Chile comparte el siguiente mensaje de recuerdo y reflexión sobre una de las figuras políticas más relevantes y controversiales de la historia contemporánea de América Latina. A través de estas palabras, el partido busca relevar su trayectoria, su pensamiento y el impacto que tuvo en Cuba y en el escenario político latinoamericano, invitando a mirar este aniversario desde la memoria histórica y el debate de ideas que ha marcado a nuestro continente.

Fidel: Un Sueño Posible

Hoy, con una mezcla extraña de admiración, alegría, emoción y tristeza, recordamos los cien años del natalicio de Fidel Castro Ruz, su figura se levanta en la historia contemporánea como un referente de soberanía, justicia social, lucha contra la opresión y todas las formas de esclavitud que representa el imperialismo en América Latina y el Sur Global.

Con motivo del centenario de su nacimiento, no podemos dejar de conmemora la vida y obra de uno de los estadistas y líderes revolucionarios más influyentes del siglo XX y XXI. Su pensamiento y acción transformaron radicalmente la realidad de Cuba y dejaron un camino, una tarea y la convicción de un sueño posible, en las luchas de emancipación de los pueblos de América latina y el mundo.

Bajo su gobierno, Cuba erradicó el analfabetismo y consolidó sistemas de salud y educación universales y gratuitos, reconocidos a nivel internacional por organismos como la UNESCO y la OMS. La formación de miles de profesionales de la salud y el envío de brigadas médicas solidarias a decenas de países convirtieron a la isla en un paradigma de cooperación humanitaria.

Frente a décadas de bloqueo y una verdadera guerra económica, presiones geopolíticas y agresiones externas, Fidel defendió la autodeterminación de su país, consolidando a Cuba como una nación independiente, no alineada y con voz propia en los foros internacionales. Ni colonialismo, ni colonialidad.

Fue artífice, junto a otros líderes regionales, de proyectos de integración solidaria promoviendo una visión de unidad latinoamericana basada en la complementariedad económica, la cultura y la defensa irrestricta de los recursos nacionales.

Frente a las acusaciones que pretenden calificar su liderazgo como una dictadura, hay que decir que la Revolución cubana impulsó un modelo de democracia participativa y popular a través de las Asambleas del Poder Popular, los debates constitucionales masivos y las organizaciones de base (obreras, campesinas, estudiantiles y de mujeres). Este sistema concibe la democracia no como un ejercicio electoral de élites o mercado, sino como el empoderamiento colectivo en la toma de decisiones, la distribución de la riqueza y el ejercicio cotidiano del poder popular.

Frente a las acusaciones de violaciones de derechos humanos podemos decir con certeza y convicción que en Cuba se respetan y se respetaron con largueza la dignidad y los derechos de las personas, no es el imperio el llamado a hacer acusaciones de violaciones de derechos humanos, cuando este y sus adláteres llenan de crímenes y de horror las páginas de la historia.

En un contexto global marcado por crisis civilizatorias como las climáticas, éticas, desigualdades estructurales y tensiones geopolíticas, sus advertencias tempranas sobre la preservación del medio ambiente, la deuda externa insostenible y la necesidad de un orden económico internacional más justo conservan plena lucidez y vigencia teórica y práctica.

El legado de Fidel Castro trasciende las fronteras temporales y geográficas; permanece como un ejemplo ético y político de resistencia, pensamiento crítico y compromiso inquebrantable con los pueblos y la dignidad humana de quienes lo componen.

Fidel, sigues vivo en el corazón, la mente y el compromiso de millones de hombres y mujeres que siguen creyendo que un mundo más humano es urgente y posible, por ello contigo decimos:»Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo»(Habana, 1º de mayo 2000).

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