
El Centro de Padres y Apoderados de la Escuela Mollulco de Temuco manifestó públicamente su preocupación y molestia ante la decisión del Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) de modificar la subrogancia de la dirección del establecimiento, removiendo al director interino y designando en su lugar a la encargada de convivencia escolar.
Asimismo, señalaron su inquietud debido a que la nueva dirección habría tomado la decisión de dejar sin efecto algunas determinaciones y acuerdos adoptados anteriormente, situación que afirman ha generado incertidumbre y malestar dentro del CPA.
Desde la organización señalaron que la medida fue adoptada sin previo aviso ni información oficial dirigida a la comunidad escolar, situación que ha generado inquietud entre padres, madres y apoderados. Asimismo, indicaron que hasta la fecha no han recibido respuesta a las solicitudes formales enviadas al DAEM para conocer los criterios y fundamentos que motivaron este cambio.
El Centro de Padres sostuvo que esta situación resulta especialmente compleja en medio del proceso de actualización del Proyecto Educativo Institucional, instancia en la que la comunidad escolar ha buscado fortalecer espacios de participación y trabajo colaborativo en beneficio de los estudiantes.
A juicio de la organización, las decisiones unilaterales y la falta de comunicación contradicen las declaraciones públicas del DAEM respecto a promover una relación más cercana y participativa con las familias y las comunidades educativas.
Frente a este escenario, el Centro de Padres exigió información clara y por escrito sobre los motivos del cambio en la subrogancia de la dirección, además de respuestas a las solicitudes de información pendientes enviadas por la directiva.
De igual forma, solicitaron la generación de instancias de diálogo con el DAEM para abordar la situación y garantizar una participación efectiva de la comunidad escolar en las decisiones que afectan al establecimiento y a sus estudiantes.
Finalmente, la organización advirtió que la falta de transparencia y comunicación provoca desconfianza y dificulta el trabajo conjunto necesario para avanzar en la calidad educativa, reiterando su disposición al diálogo, pero exigiendo respeto por el rol de las familias dentro de la educación pública. También señalaron la necesidad de reconocer y respetar a las dirigencias de los Centros de Padres y Apoderados (CPA), destacando que se trata de organismos autónomos que hoy no estarían siendo debidamente considerados en los procesos de toma de decisiones.

