
La comunidad educativa de la Escuela Llaima de Temuco manifestó públicamente su profunda preocupación frente al aumento de situaciones de violencia escolar y desregulación conductual en estudiantes, escenario que se ha intensificado en el último tiempo y que, según indican, requiere respuestas urgentes por parte de las autoridades.
Desde el establecimiento señalan que gran parte de estas situaciones están vinculadas a estudiantes con necesidades educativas especiales y diagnósticos psiquiátricos, en el contexto de un sostenido incremento en la matrícula del Programa de Integración Escolar (PIE). Esta realidad ha implicado una mayor diversidad de estudiantes que requieren apoyos especializados en ámbitos conductuales, emocionales, comunicativos y pedagógicos.
En este sentido, destacan que los estudiantes del PIE necesitan acompañamiento permanente, adecuaciones curriculares y estrategias específicas para garantizar su participación y aprendizaje. Sin embargo, advierten que las actuales condiciones no permiten responder adecuadamente a estas demandas, debido principalmente a la falta de personal especializado.
Durante todo el mes de marzo, el establecimiento ha enfrentado una significativa escasez de funcionarios, incluyendo técnicos en educación diferencial, educadores diferenciales, fonoaudiólogos, asistentes de la educación y auxiliares de servicio. Esta situación se ha visto agravada por la ausencia de reemplazos oportunos ante licencias médicas, algunas de ellas de carácter prolongado, como postnatales.
Como consecuencia, se ha generado una importante sobrecarga laboral en los equipos educativos y se ha dejado a estudiantes sin la atención profesional necesaria, afectando directamente el proceso de enseñanza-aprendizaje y el funcionamiento general del establecimiento.
La comunidad educativa advierte que este escenario ha impactado el bienestar integral de sus integrantes, evidenciándose en estudiantes con temor, docentes sobrecargados, asistentes afectados por situaciones de violencia y equipos directivos sobrepasados.
A ello se suma el incumplimiento de compromisos previamente adquiridos por el Departamento de Educación Municipal, particularmente en materia de infraestructura y recursos. Entre las principales demandas se encuentra la habilitación de espacios adecuados para el funcionamiento del PIE y la realización de capacitaciones prácticas para el abordaje de estudiantes con trastorno del espectro autista.
En este contexto, el cuerpo docente decidió visibilizar la situación ante los apoderados, especialmente de aquellos estudiantes que durante marzo no recibieron atención en aulas, con el objetivo de transparentar el impacto de estas falencias en los procesos educativos.
Si bien se han comenzado a entregar algunas respuestas, desde la comunidad indican que estas resultan insuficientes. Persisten necesidades urgentes como la incorporación de técnicos en educación diferencial, la mejora de las condiciones laborales y la implementación de medidas de accesibilidad, incluyendo la instalación de mudadores para estudiantes sin control de esfínter y el acceso universal en los espacios educativos.
Frente a este escenario, la comunidad educativa hace un llamado urgente a las autoridades para la asignación de personal especializado, el reemplazo oportuno de profesionales con licencia médica, el fortalecimiento de capacitaciones y el cumplimiento efectivo de los compromisos adquiridos.
Asimismo, solicitaron la presencia de autoridades en el establecimiento para conocer la realidad en terreno y avanzar en soluciones concretas. Desde el establecimiento informaron que el DAEM tiene plazo hasta este viernes para entregar una respuesta formal; de lo contrario, la movilización continuará.
Finalmente, recalcaron que las manifestaciones se han desarrollado de manera pacífica, incluyendo actividades como bailes, cantos y expresiones públicas al exterior del establecimiento, con el objetivo de visibilizar sus demandas y buscar soluciones que garanticen una educación digna y de calidad para todos sus estudiantes.

